MAHARISHI KANNAH

jueves, 5 de febrero de 2015

Imagina El Amor


Imagina a el amor dentro de ti como una cantidad de agua en un recipiente,
¿qué ocurre si la cambias de recipiente?
¿qué ocurre, si en vez de cambiar de recipiente, se rompe este?

El amor debe ser visto como el agua,
aunque se riegue no se desperdicia,
sino que se aprovecha de diferentes maneras.


Te diré, si cambias el agua de recipiente esta “mágicamente” adopta la forma del nuevo contenedor. No haya ningún inconveniente, no se queja, no reprocha, tan solo se deja guiar por su propia naturaleza; la de ser. No hay mayor complicación en ello sabes? Tan solo es cuestión de forma, la esencia es la misma, siempre seguirá siendo agua, totalmente aprovechable esté donde esté. Aunque muchas personas digan que se desperdicia si cae al suelo, la verdad es que no es así, el agua refresca, sirve de base para la vida, se evapora, se condensa y luego vuelve a nosotros en forma de lluvia, es un ciclo. Las personas están acostumbradas a ver las cosas solo desde la perspectiva humana, deberíamos ver todo desde la perspectiva natural, universal. Ojo, no digo que intencionalmente la desaprovechemos, no se trata de eso, esa acción sería un tonto capricho, no sería algo natural. Solemos ser caprichosos y auto destructivos, cualidades negativas que quisiera fueran mejoradas en nuestros próximos años de evolución.


Debes estar preparado para recibir el amor, es fuente de vida.
Vida espiritual. La muerte de las dudas y los temores.
El renacimiento del alma.

¿Alguna vez te has concentrado en la nada mientras te bañas? ¿has sentido relajación mientras cae el agua sobre ti? tan solo cierra los ojos e imagina, pues así debe ser imaginado el amor. Cierra los ojos e imagina como el amor puede llegar a transforma tu vida. No debes pensar que porque has tenido malas experiencias ya el amor se ha desperdiciado, no puedes imaginar siquiera que el amor puede llegar a morir, no cabe en ningún lugar del mundo la aberrante idea de que el amor no existe. Todos han amado, tan solo mira a los niños, tu lo fuiste, tu amaste, y fue de la manera más pura. Cuando eras niño corriste, reíste, lloraste, abrazaste, cantaste, bailaste, todo con amor. Debes volver a ser un niño, lo digo siempre. Volver a ser niño no es sinónimo de inmadurez, tampoco es sinónimo de desorden en tu vida, ni de irresponsabilidad, si piensas eso es porque el niño que había en ti realmente está sepultado en lo más profundo de tu oscuridad. Siempre he dicho que es mejor ser un viejo verde e inmaduro que ser un niño muerto en el cuerpo de un hombre recto y elocuente. 

Según algunos estudiosos de los temas que relacionan la inteligencia, la creatividad, la niñez y la madurez; nuestras respuestas a ciertos acontecimientos se pueden regular o controlar. Pero esto es algo que se aprende a lo largo de los años; las experiencias. Cuando comenzamos a darnos cuenta si obtenemos premio o castigo, cuando descubrimos el beneficio de cada acción o de cada respuesta que damos en ciertas circunstancias. Manipulamos nuestras emociones según nuestro entorno, allí muere el niño, justo en este punto es cuando nuestro verdadero yo; el "yo natural",  empieza a desvanecerse como se desvanece la memoria de los caídos a lo largo de los siglos.

Una vez muerto el infante; el receptor del amor más puro, muere con él la capacidad de percibir amor; de brindar amor. Ahora pesan más los intereses, los títulos y el reconocimiento; la economía subyuga a la naturaleza misma del ser.


Nuestra mente es como una puerta de entrada a un deposito.
En este deposito llamado "corazón" se albergan los sentimientos.
Algunos buenos otros malos, algunos seguros y otros dudosos.
Por eso cerramos la puerta, porque somos inseguros.

Bloqueamos nuestra mente, impedimos el paso expedito de algunos placeres hacia el corazón. Hay satisfacción en el alma cuando hacemos algo que nos hace sentir bien y libres, todos tenemos actividades y practicas que nos satisfacen de alguna u otra manera, ya sea física, mental o espiritualmente, pero nos negamos a ellas con frecuencia. Una canción reza: "Si no te supe amar no fue por ti, no creo en el amor y no es por mi". Esto es tratar de ponerle un velo al amor, es negarse a una de las leyes principales de la vida: La energía no se crea ni se destruye, solo se transforma; el amor es energía. Imagina el amor como el agua que cambia de forma así como cambia su recipiente, que se auto nivela así como la marea, que adopta varios estados según el clima. Así mismo es el amor. El amor cambia de forma, cambia de dosis según el emisario y según el receptor pero sobre todo no deja de ser amor.

Puedes medir los niveles de ciertas sustancias relacionadas al amor en un individuo pero no puedes medir el amor que siente o la cantidad de amor que da porque eso ya depende de cada individuo y de su percepción. Por ejemplo: a veces hay personas que aman a su pareja pero el receptor no lo siente así o el caso contrario en el que hay personas que se sienten amadas por su pareja cuando en realidad el emisario no está dando mucho de si, por así decirlo.

Pero, ¿el amor es necesitar pareja? ¿el amor es extrañar y celar a alguien? ¿el amor es un ser supremo que se despoja de cuerpo y se convierte en algo más liviano que el aliento? ¿el amor es la pasión y el deseo? Si eres una planta o un animal la respuesta sería sencilla, NO! pero como eres un ser humano la respuesta es un poco más compleja. El amor es mucho más que tú y tu pareja, el amor es más que extrañar las caricias de un amante, el amor es más que el sexo y su placentero aroma. Si "amas" solo a una persona, pues no es amor. El amor es una dosis perfecta para cada uno de nosotros, para cada ser que nos rodea, el amor no es, ni jamás será solamente una canción romántica, una taza de café en las mañanas, un beso al despertar, ni un abrazo antes de dormir, el amor es todo junto y mucho más. El amor es un hermano, una tía, una mascota, un hijo, los amigos, las personas apreciadas llevan su dosis de amor y nos la brindan también. El amor no muere, aunque la muerte no sea más que mera transformación, el amor no muere. El amor se extiende, se multiplica, se adapta, es humo en el aire, es agua en la tierra, es viento; siempre produce. Genera sensaciones, emociones, latidos, respiraciones, pensamientos. no se puede negar. No se ve, no se toca pero se siente.

Muchos confunden casa con hogar, así como dependencia emocional con amor
Sustancias relacionadas al "amor"
Feniletilamina: hormona relacionada al enamoramiento.
Dopamina y norepinefrina: relacionadas al placer y a la satisfacción. 
Feromonas: relacionadas a la atracción. 
Serotonina: relacionada al bienestar y la alegría en la relación.
Tetosterona y estrógeno: que son las hormonas principales del género masculino y femenino, respectivamente.
Oxitosina y vasopresina: relacionadas a los lazos estables y duraderos en una pareja.


Interviene mucha química en el amor, más que nada en las relaciones interpersonales. Y así como esa química afecta nuestra percepción y nuestros sentidos, deberíamos aceptar de una manera mucho más abierta los designios de nuestra fisionomía. En el amor no se manda, no puedes controlar "el corazón". Obviamente, los cambios que experimenta nuestro cuerpo y las emociones que parten del revuelo hormonal no son tan fácilmente domables, no sería correcto domarlas, y mucho menos cuando no nos afectan negativamente, ni a nosotros ni a nuestro entorno. Pudiéramos moderar un poco nuestra respuesta emocional a las circunstancias si tan solo nuestra reacción fuera negativa para alguna persona o para el ambiente. Pero si se trata de amor, de relaciones interpersonales, se cortejos, de placer y felicidad, pues no veo la razón por la cual nos privemos de momentos que se puedan disfrutar a plenitud, no la hay!

Debemos abrir la puerta, la mente es como un candado en una la puerta que lleva a los sentimientos. Si abrimos la puerta pues llegamos a "el corazón", es difícil y más aun cuando ya se han tenido experiencias que no han resultado ser tan agradables en el plano amoroso. Ocurre en el plano familiar y el amistoso también pero es en el amoroso en el que nos vemos regularmente más afectados. Después de cierto tiempo solemos ignorar las malas relaciones familiares o las malas experiencias amistosas más no así en el amor. Levantamos un muro alto e impenetrable, no queremos volver a sufrir; a llorar. La sensación de haberlo dado todo y luego no haber sido correspondido como esperábamos es terrible. Pero allí precisamente está la clave: no hay que esperar nada! En el momento en que pones condiciones y parámetros en el amor, allí inicia el problema. Nadie te obliga a "amar" de cierta forma ni en cierta cantidad, pues así tampoco nadie obliga a tu pareja (por ejemplo) a "amarte" en cierta medida. No puedes controlar esa dosis, no puedes decir: Te amaré menos o más. Puedes negarlo o pretenderlo pero no puedes obligarlo.

Cada persona es como su fuera un recipiente distinto, alguno acogen mejor o más cómodamente ciertas dosis o cantidades de agua, de amor. Que no hayas "encontrado el amor" puede no deberse a no ser correspondido o a que no sirves para "el amor" sino a que, posiblemente no todos somos compatibles con todos, no todos tenemos los mismos gustos, no todos reaccionamos similar a las mismas acciones, no todos somos iguales. Solemos cegarnos porque pensamos en nuestra "persona ideal" pero no pensamos: "¿seré yo ideal para esa persona?" o ¿estoy viendo ciertos atributos que me llaman la atención en el momento pero no estoy viendo lo que hay detrás, no estoy viendo a la verdadera persona, no estoy viendo solo "lo que quiero ver"?

Fíjate bien, cuando "te enamoras" o cuando te gusta una persona, lo primero que dices es: tenemos tanto en común. somos tan parecidos, etc., Inconscientemente no estas dispuesto a aceptar su diversidad de pensamiento. Aunque digas que si, aunque promuevas la paz y la unión mundial, lo cierto es que si esa persona pensara distinto a ti, si actuara diferente a los que estas acostumbrado pues sería muy difícil que se convirtiera en tu media naranja, le llamarías: creído, engreído, superficial, nerd, puta, estúpido, liberal o mil adjetivos calificativos que pueden encajar en la descripción de alguien que no sería "tu persona ideal".  Como las personas que han tenido experiencias diversas en relaciones sentimentales, interpersonales o sexuales han adoptado ya mecanismos de defensas, tácticas de ataque y conquista, suelen ser discretos y complacientes a la hora de conocer a alguien nuevo. Por ende son maestros del engaño, muchas veces de manera inconsciente y sin malas intenciones. Tan solo te muestran lo que necesitas ver en el momento o lo que ellos quieren que veas, por eso no conoces así de buenas a primera ni totalmente a una persona. Al no ser que tu también seas un maestro del engaño. Tu mismo le dices a la persona que te engañe, al obligarla a responder o actuar según tus gustos y preferencias. Es algo así como el cortejo y la caballerosidad, son conductas agradables con una finalidad especifica: hacerse de la persona deseada. Si un pretendiente es totalmente sincero en la primera cita lo más segura es que termine con una bofetada en el rostro, un vaso de agua tirado en la cara o unas buenas palabras de insulto por parte de la persona que desea conquistar.Yo le llamaría: Hipocresía Romántica.

Si aceptáramos la diversidad no daríamos pie a la Hipocresía Romántica,
la cual es el extremo opuesto de cerrar las puertas del corazón.

Es una cadena, para poder ser feliz primero debes reconocer una de las claves de la felicidad misma, que no todos somos iguales. Aceptando esto puedes comprender más como es visto el mundo para muchas personas. Solo así Muchos piensan que la diversidad está solo en la raza, el color o la religión. Pues se equivocan, la diversidad también yace en el pensamiento y en el comportamiento; nuestras acciones, nuestra respuesta al entorno. Lo vemos en una familia de la misma raza, el mismo país y con las mismas vivencias cotidianas y entorno más sin embargo sus miembros piensan y actúan de forma totalmente distinta. Ahora imagina en un pueblo, una ciudad, un estado, un país, un continente, el mundo entero.

Aceptar la diversidad de pensamiento, emociones y comportamientos
es una de las claves para lograr la felicidad

Al todos ser distintos, más respetuosos y comprensivos con las demás personas, podemos llevar mejores relaciones interpersonales, sentimentales e incluso individuales. ¿Poder relacionarnos con nosotros mismos? pues claro, una de las razones por las cuales no toleramos ni comprendemos a los demás es porque estamos insatisfechos con nosotros mismos, tenemos baja autoestima, se nota pues sufrimos celos, envidia, ira y otros tipos de manifestaciones de la no realización personal. Si nuestro recipiente está lleno de agua sucia no podremos echar en el agua limpia y purificadora, si el recipiente está roto no podemos verter liquido vital sin que este se derrame y desaproveche. Si es muy chico el corazón no puede contener un grande amor. Con esto no quiero decir que encuentres un recipiente a tu medida exacta, posiblemente no exista y si existe no creo que sea justo para ti ni para otros, que pierdas la vida tratando de encontrarlo, se trata de vivir, de aprovechar el momento, de disfrutar la vida, de aprender de otros, de amar a todos más no enamorarse de cualquiera, nótalo, son dos cosas totalmente distintas. Se trata de vivir consciente de que la vida, las personas somos tan diversas que cada una es un universo entero por descubrir. No se trata de clasificarlas, se trata de ser parte de un todo. Como el cuerpo humano, ningún miembro puede auto denominarse más importante que otro, ¿qué haría el cerebro sin brazos? ¿qué haría el corazón sin cuerpo, sin ojos, sin boca, ni oídos? ¿qué haría la piel sola?

Hay tres puntos claves que quiero que entiendas:
1. No cerrar las puertas al amor por consecuencia de experiencias poco agradables o traumáticas
2. Aceptar, tanto a ti mismo como a los demás
3. El amor es física + química, no luches contra la naturaleza. Solo se prudente, esa es la clave.

No luches contra el amor, acepta!

Somos recipientes diversos y como tales alojamos distintas cantidades de agua, así mismo cuando nos toca dar amor lo damos en dosis diversas a cada persona. El amor es agua, imagínalo! es energía que fluye de manera viva, de forma natural. No puedes detenerla, ejerce demasiada presión, busca su espacio. Muchas personas han intentado desviarla, atraparla, dominarla pero al final no se puede. Los que han hecho represas han tenido que liberarla, los que han hecho canales y ríos artificiales han visto como se desborda y más problemas han tenido quienes han querido controlar su cause. Bueno, así es el amor, incontrolable, inmensurable, indomable; déjalo fluir naturalmente! libre!

-Maharishi Kannah-

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